La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) de México y las fuerzas armadas de Estados Unidos pusieron en marcha la segunda fase de la operación bilateral antidrones denominada «Águila Alta», desplegada en el corredor fronterizo entre Tijuana (Baja California) y San Diego (California).
El operativo busca detectar e inhabilitar aeronaves no tripuladas de uso comercial empleadas por cárteles de la droga y bandas de crimen organizado para monitorear movimientos policiales y coordinar el tráfico ilícito de personas y sustancias tácticas en la frontera norte.
Ejes de la operación «Águila Alta»
Las maniobras militares integran tecnología de detección e interceptación en ambos lados del límite internacional:
Inhabilitación tecnológica de aeronaves: Despliegue de equipos fijos y móviles de inhibición de radiofrecuencia para cortar la señal de mando, forzar el aterrizaje o neutralizar los drones comerciales utilizados por delincuentes.
Operación simultánea con soberanía territorial: Las fuerzas de ambos países ejecutan patrullajes y vigilancia exclusivamente dentro de sus respectivos territorios, operando bajo principios de reciprocidad y responsabilidad compartida.
Contención del espionaje criminal: Bloqueo de las tareas de "halconeo aéreo" con las que las estructuras delictivas vigilan las patrullas fronterizas para identificar puntos ciegos durante sus traslados clandestinos.
Ficha técnica del operativo binacional
| Parámetro | Detalle de la Operación |
| Nombre clave | Operación «Águila Alta» (Segunda fase). |
| Periodo de ejecución | Del 31 de agosto al 21 de septiembre de 2026. |
| Zona focalizada | Franja fronteriza Tijuana, B.C. – San Diego, California. |
| Tecnología empleada | Inhibidores fijos y móviles de señales y dispositivos de detección de radiofrecuencia. |