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Un empresario alemán demuestra que cualquier fábrica mediana puede rentabilizar su electricidad gratuita, calentar sus procesos industriales y generar miles de euros en criptomonedas gracias a la minería colaborativa.
POR: REDACCIÓN EL CRIPTO DIARIO
Berlín, Alemania — 17 de mayo de 2026
La minería de Bitcoins ha sido duramente criticada en los últimos años debido a su astronómico gasto energético [
El empresario alemán Christian Klegard ha puesto en marcha un sistema donde equipos de minería computacional, sumergidos en tanques de aceite especial para su refrigeración, funcionan utilizando energía solar prácticamente gratuita [
De desperdiciar energía a cosechar Bitcoins
La planta de Klegard se dedica principalmente a la fabricación y envasado de sistemas de pulverización (botes de spray) [
"Si inyectamos esa energía sobrante a la red eléctrica tradicional, nos pagan menos de 2 céntimos por kilovatio hora", explica Klegard [
]. Esto lo llevó a conectar servidores de minería para aprovechar el 100% de la luz solar. 01:50
Por si fuera poco, el sistema cuenta con un circuito de economía circular térmica. El calor residual extremo que generan las computadoras al procesar datos es redirigido para calentar el agua a 50 grados que la fábrica necesita para realizar las pruebas de fugas en las latas de spray, reduciendo drásticamente sus costos de calefacción [
Competir contra los gigantes desde el anonimato
Aunque la instalación de Klegard parece minúscula frente a los almacenes industriales de minería en Estados Unidos, el empresario asegura que puede competir de igual a igual gracias a los grupos de minería (mining pools) [
El éxito de este enfoque ya ha dado frutos a gran escala. En un proyecto asociado en Finlandia —donde operan exclusivamente con energías renovables y usan el calor de los servidores para calefaccionar viviendas locales— una de sus máquinas logró resolver de forma exacta el complejo acertijo matemático para originar un nuevo bloque en la blockchain [
¿Es una alternativa rentable?
A menor escala, en su fábrica de Alemania, el equipo solar genera aproximadamente un Bitcoin al año, aportando unos ingresos adicionales de casi 60,000 euros [
A pesar de las constantes críticas globales hacia el sector —el cual consumió la preocupante cifra de 138,000 millones de kilovatios hora globalmente— Klegard defiende la legitimidad de su actividad comparándola con los nuevos centros de datos de Inteligencia Artificial (IA), que también devoran energía de forma masiva con fines comerciales [