Copete: El Ministerio de Vivienda y Urbanismo abrió por primera vez una línea específica para financiar Centros Comunitarios de Culto dentro del programa DS27. La inversión de 143.800 UF beneficiará a 22 proyectos a nivel nacional, con un monto máximo de 5.450 UF por iniciativa.
Santiago, 24 de septiembre de 2026. El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) incorporó por primera vez en su historia una línea específica para la construcción de Centros Comunitarios de Culto, una medida que ya genera debate en el país. La iniciativa se enmarca en los llamados 2026 del Programa de Mejoramiento de Viviendas y Barrios (DS27) y contempla una inversión de 143.800 UF, equivalentes a aproximadamente $5.900 millones, destinada a 22 proyectos a nivel nacional.
La resolución que crea esta tipología fue publicada en el Diario Oficial el 21 de julio de 2026, mediante una resolución exenta del Minvu. En el documento, los Centros Comunitarios de Culto se definen como "equipamientos comunitarios que engloban infraestructura y espacios para el encuentro, el diálogo y la cooperación que permita el desarrollo de las actividades que beneficien a la comunidad en general y, de manera complementaria, la realización de celebraciones de culto".
¿Qué contempla la nueva línea?
Según las bases del llamado, cada proyecto podrá recibir un subsidio máximo de 5.450 UF, cerca de $223 millones, y los postulantes no estarán obligados a presentar aportes adicionales. Los recintos no serán únicamente templos: deberán contemplar espacios para el culto y la reflexión, salas para talleres, capacitaciones y reuniones vecinales, áreas para conversatorios y operativos sociales, así como espacios exteriores para actividades culturales y recreativas. También se exigen dependencias como cocina, oficinas, bodegas y baños.
Para postular, las organizaciones sociales vinculadas a instituciones religiosas deben presentar sus proyectos a través de juntas de vecinos y Entidades Patrocinantes. Entre los requisitos específicos se encuentra el cumplimiento de un programa arquitectónico, una carta de apoyo de la institución religiosa constituida bajo la Ley N°19.638 y que el plan de uso y mantención considere un espacio destinado a actividades de culto. El período de digitación de postulaciones cerró el 14 de septiembre de 2026, y actualmente el proceso se encuentra en etapa de evaluación.
Una línea acotada dentro de un plan mayor
La nueva línea para Centros Comunitarios de Culto representa aproximadamente el 1,3% de los recursos comprometidos en el DS27, que en su totalidad contempla una inversión superior a 10,7 millones de UF (unos US$400 millones) para financiar 68.456 subsidios y 169 proyectos de equipamiento comunitario, con una proyección de cerca de 19.431 empleos.
El ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, se refirió a la medida durante el lanzamiento de los llamados: "Este es un programa que existe en el ministerio, pero que fue reforzado en el marco de la activación del empleo". El secretario de Estado agregó que, por primera vez, las distintas iglesias pueden postular mediante organizaciones sociales a un equipamiento comunitario de culto, lo que describió como "una demanda muy sentida de las comunidades".
Debate por el uso de recursos fiscales
La medida ha generado polémica en el contexto de la crisis habitacional y los recortes presupuestarios. Diversos sectores han cuestionado la decisión de destinar recursos fiscales a infraestructura religiosa mientras persisten déficits en vivienda y equipamiento urbano. El debate se ha intensificado en redes sociales y medios de comunicación, donde se contrasta la inversión en centros de culto con las necesidades habitacionales no resueltas del país.
El programa general del DS27 contempla como beneficiarias a organizaciones comunitarias regidas por la Ley N°19.418, y dentro de sus otras categorías se incluyen sedes sociales, multicanchas, accesibilidad universal, mejoramiento de edificaciones comunitarias y áreas verdes. La incorporación de los centros de culto como tipología específica marca un precedente en la política habitacional y urbana de Chile.