El Cairo. En una inusual y crucial ronda de negociaciones diplomáticas, el asesor e hijo político del presidente de Estados Unidos Donald Trump, Jared Kushner, mantuvo una reunión de alto nivel en Egipto con la cúpula política del movimiento islamista Hamás, encabezada por Khalil al-Hayya.
El encuentro busca rescatar la implementación del plan de paz de 15 puntos impulsado por la administración estadounidense y la denominada Junta de Paz (Board of Peace), el cual contempla el desarme progresivo del grupo palestino y la retirada gradual de las fuerzas militares israelíes de la Franja de Gaza.
Puntos clave de las conversaciones en El Alamein
Durante el encuentro en suelo egipcio —en el que también participaron mediadores de Egipto, Catar y Turquía, además de representantes de la Junta de Paz— se abordaron exigencias operativas para avanzar a la segunda fase del acuerdo:
Desarme y exclusión de gobierno: Kushner enfatizó ante la delegación de Hamás que el grupo debe cumplir con pasos concretos y verificables de desarme (entrega de armamento pesado a un comité técnico) y reiteró que el movimiento no tendrá participación ni rol alguno en la futura estructura de gobierno de Gaza.
Transferencia a una administración tecnócrata:
Hamás ratificó su disposición de disolver su aparato administrativo civil y ceder la gestión operativa del territorio al Comité Nacional para la Administración de Gaza, integrado por tecnócratas independientes. Exigencia de garantías sobre Israel: Por su parte, la representación de Hamás expresó su compromiso con la hoja de ruta, pero exigió que EE.
UU. y los mediadores ejerzan presión sobre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para frenar los ataques y garantizar el cronograma de repliegue de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Negociaciones inmediatas con el gobierno israelí
Tras concluir la cumbre en Egipto, Kushner se trasladó de inmediato a Jerusalén para reunirse con Benjamin Netanyahu.