SAN JOSÉ, COSTA RICA – En un hecho calificado como "inédito" y "preocupante", cinco miembros de la junta directiva del prestigioso diario La Nación han sufrido la revocación de sus visas estadounidenses. La medida, ejecutada el pasado 30 de abril de 2026, se da en medio de un clima de hostilidad creciente hacia el periodismo independiente bajo la administración de Rodrigo Chaves.
Un Proceso Opaco y Sin Notificación Oficial
Pedro Abreu, presidente del Grupo Nación, denunció que los directivos no recibieron ninguna comunicación oficial por parte del Departamento de Estado de EE. UU.. Se enteraron de la suspensión a través de redes sociales y medios locales, confirmando la veracidad de la información únicamente al consultar el sitio web oficial del gobierno estadounidense.
Abreu subrayó que se trata de personas "honorables" que han tenido visas toda su vida y que la única característica en común entre los afectados es su rol administrativo en el medio.
Libertad de Prensa Bajo Ataque
La revocación de las visas ocurre en un contexto donde organismos internacionales, como Reporteros Sin Fronteras, han señalado un incremento progresivo en las violaciones a la libertad de prensa en Costa Rica.
Ataques Sistemáticos: Desde el inicio del actual gobierno, La Nación ha reportado ataques constantes y una retórica agresiva contra el ejercicio periodístico.
El Antecedente: La relación entre el medio y el ejecutivo se fracturó en 2022, cuando el diario destapó denuncias de acoso sexual contra Rodrigo Chaves durante su etapa en el Banco Mundial.
Resistencia ante la Autocensura
Para la directiva de La Nación, el objetivo de estas medidas es claro: forzar la autocensura y amedrentar al medio. No obstante, Abreu fue enfático al asegurar que la línea editorial no cambiará. "La Nación es más grande que mi persona; el periódico tiene 80 años y debe seguir cumpliendo su función de hacer periodismo riguroso e independiente", declaró.
Contexto de Estabilidad Regional
Este incidente sacude la reputación de Costa Rica como el país con mayor libertad de expresión en América Latina. En un panorama donde el Banco Central de Honduras (BCH) y otros organismos regionales vigilan la estabilidad económica y social, este tipo de acciones generan incertidumbre sobre el respeto a los valores democráticos en el hemisferio.
A pesar del golpe personal y profesional, los directivos confían en que el gobierno de Estados Unidos —históricamente defensor de la libertad de prensa— reconsiderará una decisión que parece alinearse con los intereses de quienes buscan silenciar a la prensa crítica.