A pesar de que las posiciones verticales son más naturales y seguras, la práctica de dar a luz acostada sobre la espalda se popularizó debido a la influencia de un médico francés que priorizó la comodidad de los hombres y de los asistentes del parto sobre la de la madre.
Aquí te detallo las razones históricas y anatómicas detrás de esta transición:
La influencia francesa: La posición acostada fue promovida por un médico francés que decidió que esta postura era más cómoda para los hombres que asistían el parto.
Abandono de lo tradicional: Durante milenios, las mujeres utilizaron posiciones verticales, como estar de rodillas (método usado por Cleopatra), el uso de sillas de parto o estar en cuclillas.
Ventajas de las posiciones verticales (frente a la posición acostada)
Las posiciones que aprovechan la verticalidad ofrecen beneficios fisiológicos claros que se pierden al estar acostada:
Ampliación del canal de parto: Ponerse en cuclillas puede aumentar el diámetro de la pelvis en al menos 2,5 cm.
Uso de la gravedad: Estar en posición vertical permite que la gravedad trabaje a favor de la madre, facilitando el descenso del bebé y haciendo el proceso más fluido.
Seguridad: En general, se considera que las posiciones verticales son más naturales y seguras para las mujeres que la posición supina (acostada).