JERUSALÉN / TEHERÁN, MAR-17-2026 – En una escalada sin precedentes en la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó este martes la eliminación de Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y considerado el líder operativo del régimen tras la muerte del ayatolá Alí Jameneí hace tres semanas.
La operación, ejecutada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante la madrugada, consistió en una "oleada masiva de ataques" sobre centros de mando estratégicos en Teherán. El golpe no solo alcanzó a Larijani, sino también a Gholamreza Soleimani, el veterano comandante de la fuerza paramilitar Basij, pieza clave en la represión interna de la teocracia islámica.
Decapitación del "Estado de Guerra"
Desde la muerte de Jameneí el primer día del conflicto, Larijani se había erigido como el "líder de facto" y estratega principal de la resistencia iraní frente a la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel. Su eliminación representa el golpe más significativo a la estructura de poder de Irán en décadas:
Objetivo de Alto Valor: Larijani coordinaba la defensa nacional, la inteligencia y la política exterior bajo el nuevo liderazgo de Mojtaba Jameneí.
Golpe al Basij: La muerte de Soleimani deja a la Guardia Revolucionaria sin su principal brazo de control social y movilización de milicias.
Mensaje de Israel: "Hemos vuelto a cortar la cabeza del pulpo", declaró Katz, asegurando que las FDI tienen órdenes directas del primer ministro Benjamin Netanyahu para "cazar" a toda la cúpula del régimen.
"Larijani y el comandante del Basij han sido eliminados y se han unido al jefe del programa de aniquilación, Jameneí, en las profundidades del infierno", sentenció el ministro Katz durante una evaluación de seguridad.
La ofensiva sobre Teherán: 700 millas de alcance
El portavoz de las FDI informó que la incursión aérea no se limitó a la capital. Aviones de combate, incluidos cazas F-35I "Adir", recorrieron más de 700 millas para golpear activos en Teherán, Shiraz y Tabriz.
En Teherán: Decenas de bombas de precisión impactaron el Ministerio de Inteligencia y complejos espaciales donde se desarrollaba tecnología de ataque satelital.
Infraestructura nuclear: Fuentes militares indican que se atacaron sitios donde el régimen intentaba ocultar componentes de su programa nuclear bajo el caos de la guerra.
Neutralización de misiles: Israel afirma haber inutilizado ya más del 70% de los lanzadores de misiles iraníes desde el inicio de la campaña.
Incertidumbre en el relevo
Mientras Israel celebra el éxito de la operación, en Teherán reina el hermetismo. Aunque las redes sociales de Larijani publicaron un mensaje póstumo —aparentemente programado— rindiendo tributo a marinos fallecidos, el régimen aún no ha nombrado un sucesor para el Consejo de Seguridad.
La comunidad internacional observa con cautela, ya que esta "desarticulación" del mando iraní ocurre en medio de crecientes tensiones en el Estrecho de Ormuz y el rechazo de los aliados europeos a las demandas navales del presidente Donald Trump.